"Más hincha de Nacional que yo no hay nadie" – URUGOL – Portal de Noticias del fútbol Uruguayo e Internacional

Así es Mathías Cardacio. En 30 minutos y ante el micrófono de Urugol, el jugador que surgió en el “Bolso” repasó su carrera. Recordó su pasaje por Milan como “un momento único”, trató su salida de Atlante, contó la insólita situación que le tocó vivir en Olympiakos Volos, y habló de su actualidad, a la espera de una posible transferencia al fútbol de Brasil. ¿Sus compañeros de la sub 20 de Uruguay?: “Amigos de verdad”. ¿Luis Suárez?: “Luisito”. ¿Por qué se desvinculó de Fonseca? Que te lo cuente él…

Mathías Cardacio nació el 2 de octubre de 1987 en Montevideo. Se inició en Nacional, emigró a Milan, volvió a América para jugar en Banfield, luego pasó por Atlante de México y allí comenzó un camino sinuoso. Entrenó en Nacional en julio de 2011l. Viajó a Grecia para enrolarse en el Olympiakos Volos, pero ante una situación insólita que el mismo relata a continuación, debió pegar la vuelta.

Viajó directo de Grecia a San Pablo para reunirse con Juan Figer y empezar a entrenar con el equipo brasilero Londrina. Esto entre setiembre y octubre. Finalmente, el febrero de 2012 fichó por el equipo que jugó el campeonato Paranaense, y su último partido fue el 1° de abril ante TCW.

¿Querés saber quien es su gran amigo de la infancia que hasta el día de hoy “lo quiero como a un hermano”? ¿Querés saber con quien no tenía mucha onda en el Milan? ¿Querés saber porque no se quedó en Nacional a mitad del año pasado? ¿Querés saber porque se desvinculó de Fonseca? ¡Tomá! Y no te pierdas la sección “Mathías Cardacio dixit” al final de la nota.

¿Qué haces en Montevideo?

Justo se da el final de una temporada en Londrina, aprovechando de las vacaciones y disfrutando de la familia, los amigos, y a la espera del próximo club. Uno desea que salga rápido pero también desea seguir disfrutando de la familia, quiere aprovechar los momentos que uno tiene libre.

Pasó un año y un mes de tu último partido en Atlante. ¿Cómo terminó tu relación con el club mexicano?

Venía de dos o tres meses que no teníamos una buena relación con el entrenador de turno, el “Piojo” Herrera, que hoy es el entrenador de América. Cuando llego al club había otro cuerpo técnico, me había ido bárbaro, los primeros seis meses fueron espectaculares. Luego llega el técnico nuevo y no tuvimos un buen feeling. Yo no entendía mucho su filosofía y él no me entendía a mí. Tenía dos años más de contrato, la ciudad era Cancún y por ningún motivo quería salir. Pero llegó el fin del campeonato (Clausura 2011, Liguilla) y llegamos a un común acuerdo con los dirigentes, que lo mejor era que me buscara un préstamo o una salida.

Pero la salida terminó siendo conflictiva…

Es que ellos anotan a cinco extranjeros. Yo me fui de vacaciones, y ya sabía que no iba a seguir. A los pocos meses ellos tenían los cinco extranjeros anotados de vuelta y yo no estaba. Era un tema en el que ellos se amparan mucho en su Federación. Con los contratos tienen todo arreglado, no es como en otros países; ellos tienen el famoso “pacto de caballeros”, si vos te vas mal de un club de México después no podes jugar en ningún otro club. Entonces tienen mucha trampa que cohíbe a la hora de hacer un reclamo. Llegamos a un acuerdo hace poco para terminar el contrato: ahí saltaron las deudas que tenían y así fue la salida.

Entonces salís de Atlante y venís a entrenar a Nacional. ¿La intención era quedarse?

Exactamente, a Nacional había vuelto también cuando salí del Milán que estaba en ese momento Acevedo. Y esta vez también vuelvo a entrenar a Nacional y no se había hablado nada formal, pero estaba la idea de poder quedar. En ese entonces yo me moví sólo con Daniel Enríquez por la confianza que tengo con él, y con Ricardo Alarcón que es muy compinche de mi familia. Con ellos arreglamos que en principio iba a entrenar a ver como se daban las cosas. Obviamente yo plantee mi deseo de quedarme, pero el que tuvo la última palabra fue Gallardo y empezó a pasar el tiempo, no se hablaba nada, y había otras propuestas. Ahí me tuve que ir, pero la ilusión mía era quedarme.

¿Quién te representaba?

Ahí estaba solo.

¿Cómo te moviste?

Obviamente se te acerca mucha gente, de todo tipo y color, con propuestas extraterrestres y normales.

¿Cómo se dio el pase al Olympiakos Volos de Grecia?

Yo ya tenía ese interés desde hacía tiempo ya, y lo iba retrasando para poder quedarme en Nacional, pero viendo que por una decisión del técnico, que está en todo su derecho, Nacional no había mostrado interés, decidí irme a Grecia.

¿Por qué estuviste tan poco tiempo en Grecia?

En Grecia me pasa algo que no muchos saben. Llego al club y resulta que el presidente había comprado partidos, un tema de amaño de partidos, en la temporada anterior. Y el equipo estaba clasificado para jugar la Pre Europa League contra PSG. Pero cuando llego allá se da esto que sale en la justicia que el presidente va preso, y que no se sabía que iba a pasar con el equipo. Entonces me quedo un mes a la espera de ver que sucede, pero finalmente terminan descendiéndolo a la Serie D, o sea cuatro categorías menos, y ahí tuve que pegar la vuelta.

¿Te volvés a Montevideo? ¿En que época del año es eso?

Ahí me fui Londrina a entrenar. Pero no podía fichar porque el Estadual arrancaba recién en febrero. Ahí me contrata Figer, realmente asombrado con el mundo en el que se maneja él, la verdad que un representante de un nivel increíble.

¿Vos ya conocías a Figer antes de irte a Londrina?

Yo me voy de Grecia directo a San Pablo para reunirme con él. Ahí conozco a Juan y realmente me asombró. Que él se haya acordado de mi cuando uno está más o menos, no quiero decir tirado porque no es el término, pero si que había quedado en una situación un poco comprometida. Ahí me dice que hay una chance en Brasil: me invita a entrenar con el equipo de Londrina que él gerencia. Decidimos que a partir de febrero iba a jugar el Estadual con ellos. Me iba a servir para poder estar en el ruedo en un campeonato competitivo como es el del Estado de Paraná.

¿Cómo fue la etapa en Londrina? ¿Te sirvió para recobrar la confianza que seguramente perdiste con tanto traspié?

Sin duda, el hecho de sentirme en un club, volver a concentrar, volver a estar en otro pais, a sentir eso que el jugador quiere sentir siempre, que uno más allá de todo lo malo que le pueda pasar quiere jugar. Uno se distrae, hace lo que le gusta, y a mi me fascina jugar. Ya de por si los brasileros son alegres, y me tocó un grupo muy divertido. Londrina es un club que no tiene mucha presión., pero tiene una gran ciudad, una cantidad de hinchas porque es el equipo de la ciudad, y se dio un lindo Estadual. Me tocó hacer un gol, me tocó ganar muchos partidos, y dejé una buena imagen en Brasil que era la idea. El fútbol brasilero es muy atractivo para un jugador con mis características. Jugué de enganche en Brasil.

¿Ahora la confianza de tu pase está depositada en lo que haga Figer en el medio brasilero? Hay un fuerte interés de Palmeiras y se han mencionado otros clubes de Brasil.

Palmeiras parece que si. También se ha manejado la posibilidad de otros equipos brasileros. Yo ya le dije a Juan que la idea mía es jugar ese Brasileirao, es lo que quiero, quedarme acá cerca de la familia. Sea cual sea el club, no me interesa, porque Brasil es una potencia mundial y hoy en día el campeonato está muy valorado. Ojalá se pueda dar y después veremos el equipo. Lo que más se ha hablado, y lo que he tenido mucho, es cariño de la parcialidad de Palmeiras. Es increíble lo que son las redes sociales: de un día para otro salió en la página oficial de ellos el interés, y ahí surge esto de los hinchas que hay gente que dice que tiene mi nombre puesto en la camiseta esperando a ver que número usaré.

¿Te perjudicó no asentarte en un club? Desde que te fuiste de Nacional, te costó jugar con regularidad en un club.

Si obvio, soy consiente que el no haber encontrado nunca la regularidad, el no haber plantado bandera en un club, me jugó una mala pasada, soy consiente, lo sé. Pero lo trato de ver de otro lado: cada vez que hay un mercado de pases, siempre hay algún club interesado, y eso lo motiva a uno, algo debo tener para generar eso. Después de la salida del Milan me compra el campeón de Argentina que era Banfield. Juego una Copa Libertadores, juego el campeonato argentino, y enseguida viene Atlante con una oferta también. Confío mucho en mis condiciones. Se que podría dar un poco más a veces, no soy un jugador que se mate entrenando. Quizás confió mucho en mi parte técnica, o en mi ida y vuelta, porque sé que tengo resto físico.

¿Has cometido errores de esos que miras para atrás y decís: “aprendí que esto no lo voy a hacer más”?

Si, obviamente. Yo lo que tendría que haber hecho, tanto en Milan cómo en Atlante, era respetar mi contrato. Por más que me haya peleado con el técnico y o lo que sea, no lo tendría que haber hecho. Al mínimo problema, querer salir, yo soy de esos. Uno hace contratos de cuatro años y los tendría que haber hecho respetar, y quedarme ahí; tarde o temprano vas a jugar. Es lo que tiene cuando un jugador está tres años en un equipo. Cumple un contrato, y más a mi edad, tarde o temprano con un técnico o sistema diferente, llega el buen momento. Y ahí se habla siempre de uno. Creo que ese es mi gran error, el no respetar el contrato. Después en lo futbolístico, puedo tener partidos malos y partidos buenos pero eso es normal. Ahora soy consiente de que tengo que llegar a un equipo y por lo menos pasar dos años o un año entero, y un campeonato grande, para poder demostrar definitivamente todo y ahí empezar a hacer una carrera como la han hecho compañeros míos que hoy están en la selección.

¿Por qué terminó tu relación con Daniel Fonseca?

Con Daniel… yo soy un agradecido a Daniel. Como todos en la vida tenemos etapas buenas y etapas malas con una persona que estableces un vínculo. Soy el primero que le hubiese gustado seguirla por mucho más tiempo, desde los 15 años que estaba con él. Hicimos un gran trabajo. Cuando yo llegué al Milan fue todo gracias a él y obviamente gracias al jugador. Me tocó ir con Tabaré (Viudez) para allá. Y luego del año y medio el rescinde el contrato, por un tema de él con el club, y también con mi aval. Yo estaba de acuerdo también con el tema salir del club, pero lo que quería era irme a préstamo, no rescindir un contrato de cuatro años. No se podía, el Milan no quería o no se que y de un día para el otro vamos a rescindir el contrato. Me vengo para acá y en Nacional ya estaba todo cerrado. Imaginate: estas en el top de los clubes, en el cielo y venís a ni siquiera poder jugar en un club. Ahí empezó el tire y afloje y la mala gana. No me gustó el cierre ese y pasó el tiempo, yo me quedé sin jugar hasta enero, y antes de enero decidí, aunque no había nada firmado ya porque ya había vencido el contrato que yo había firmado con él, romper el vinculo. Él no se lo tomó muy a bien. Daniel tiene su forma de ser, pero yo no le guardo rencor. Como te dije, le estoy agradecido y no es para dramatizar. Cada uno hizo su negocio, me hubiese gustado seguir pero se dio así y soy consciente que Daniel es un grande. Después de conocer tanta cosa me di cuenta que Daniel es un grande, pero uno tiene una línea y tiene que mantenerla.

¿Qué te dejó la experiencia de Milan?

Fue un momento único de mi vida. O sea, con 19 años que me quiera el Milan… y arrancó todo con la Juventus. Me querían la Juventus, Lazio, y luego Milan. Es un sueño que un equipo grande se fije en vos y poder concretar el pase que es lo que te decía antes de Daniel. Yo no lo podía creer… Cuando llegué allá para mi era todo nuevo, venir de Nacional a pasar a lo mas alto del mundo. Aparte, justo me tocó llegar a un club lleno de jugadores de nivel. La mejor época: estaban Kaká, Ronaldinho, Beckham, Gatusso, Pirlo, Maldini. Me tocó un Milan de galácticos por decirlo de una manera. Pero obviamente estaba difícil para jugar: 19 años, primera experiencia en Europa, directo para el Milan, y siendo volante. Siempre dije lo mismo: fuese delantero podía hacer goles en los reducidos y capaz que el técnico dice: “Este anda bien y lo metemos para ver que tal”. ¿Pero un volante? Había nueve volantes, uno mejor que otro, era difícil.

¿Qué rescatas de ese año y medio?

Rescato una experiencia excelente, jugué la Coppa Italia, y cada ves que no jugaba había copas alternas, hay viajes, entonces vivía en actividad, la gente acá desconoce eso, pero hacíamos viajes a todos lados, jugábamos en Alemania, en Arabia Saudita, Qatar, estaba jugando, estaba en competencia. Rescato el juego, pero sobre todo la enseñanza de lo humano. Como futbolista vas adquiriendo cosas en todos lados, vas adquiriendo cosas en tu carrera, pero lo humano… yo pensaba que el futbol era todo, y estaba como loco con el fútbol; y perdía y me destrozaba, y ahí aprendí que no es así. Qué la vida no es solamente el fútbol, pasa por otro lado. Ahí vi la humildad de la gente que ha ganado todo, ver como entrenan, la profesionalidad, el trato conmigo que era un desconocido. Me dejó muchos amigos. Los brasileros, los italianos mismos, Pirlo, Ambrosini.

¿Seguís en contacto con ellos?

Si, había perdido un poco, pero ahora se hace más fácil por el tema del Twitter. Obviamente he perdido un poco con algunos, si he tenido un poco más de vínculo con Ambrosini, vía mensaje de texto. Y a los brasileros cuando los veo es espectacular, por el trato y por como son ellos.

Contáme de tu primer día. ¿Llegaste con Daniel Fonseca y Tabaré?

Si, con Daniel y “Tito” Sierra, pero Tabaré no, me fui yo solo. Y sin el pase definido, porque estaba entre Juventus y Milan, pero yo me fui pensando que iba a jugar en Juventus. Allá Daniel me dijo que tenía una noticia buena y una mala: “La mala es que no vas a jugar en Juventus, la buena es que vas a jugar en Milan”. El primer día estaba el tema de cómo saludar, solo imposible, estaba durísima. Estaba el tema de a ver a quien me iba a cruzar primero, era uno mejor que otro. Sólo conocía a Pato de las veces que me había cruzado con él porque jugué con Nacional contra Internacional y en la sub 20. La incertidumbre de ver como te tratan, de cómo son, de ver como entrenan, todo nuevo. Pero al final bien, para saludar fui dando la mano, y aprendiendo el italiano básico que nos enseñó Daniel ahí. Fue algo increíble, el primer día fue todo emoción.

Ahora que pasó un tiempo considerable de esa experiencia. ¿Fue la decisión indicada ir a Milan?

Yo convencido, ni lo dude, era imposible pensármelo. Aparte yo estaba insistiéndole a Daniel para poder irme. Estaba en un buen momento y uno nunca sabe cuando puede llegar el mal momento. A todos les pasa, no hay un jugador que sea un robot. Y menos acá en el futbol uruguayo que es un futbol difícil, mas difícil quizás que jugar en Europa. Aparte Daniel ya me había comprado a Nacional, yo ya no era jugador de Nacional, entonces había una cantidad de cosas que a veces la gente no sabe y dice “este se fue, aprovechó la plata y nos dejó tirados”. O sea, mas hincha de Nacional que yo no hay nadie, y era una posibilidad única. ¿Cómo le iba a decir que no al Milan? No cabe duda, y no me arrepiento. ¿Si me servía o no? A mi me sirvió. Decirle que no era una estupidez.

¿Qué recuerdo futbolístico tenés de la selección sub 20 que jugó el Sudamericano en Paraguay y el Mundial en Canadá?

En lo futbolístico fue mi mejor momento, sin duda. Fue lo mejor. A Gustavo Ferrín le estoy agradecido de por vida, por como me hizo jugar. Es el único que me hizo jugar en el puesto que a mi me gusta jugar, que es de cinco. Siempre lo dije y lo repetiré mil veces, amo jugar de cinco, pero nunca me tocó.

Pero en Nacional jugabas de cinco…

Pero siempre a la derecha, cuando subí llegó el “Pato” Sosa. Estaba “Palillo” Vanzini, después vino O.J., y me sacaban.

¿A vos te gustaría jugar de cinco solo?

De cinco solo. Me gusta andar con la pelota. Me encanta pedirle la pelota a los defensas. Me encanta andar todo el día con la pelota y distribuir.

¿Te sentís cómodo al lado de un cinco de marca?

Si obvio, y sino que me dejen solo. Yo el desgaste que lo hago en un ida y vuelta, lo puedo hacer en el medio de la cancha.

Y en lo personal, ¿qué te dejó aquella sub 20?

Como compañeros, espectacular. Con “Luisito” Suárez nos criamos juntos desde chiquitos. Jugamos juntos en Nacional de AUFI desde los 8 años, venía a dormir a casa y todo. Después, en esa selección ni que hablar el “Edi” que en ese entonces ya tenía su vehículo y me pasaba a buscar siempre. El “Pelado” Cáceres, que éramos del grupo de Fonseca, era espectacular la relación. Eso no se olvida nunca más. Después el “Pichu” Román, Vonder Putten, Scorza, el “Cabeza” Paz, Emiliano Alfaro. O sea, amigos, amigos de verdad, gente humilde. Era una selección espectacular. Monstruos. Siempre repetí lo mismo: mi gusto personal por el “Pelado” Cáceres, siempre dije que iba a ser el mejor defensa de Uruguay y lo es hoy en día, es una bestia. Luis… verlo a Luis hoy, que lo quiero como a un hermano, verlo así como está; sigue siendo el mismo de siempre pero en el top 5 de los mejores delanteros del mundo. La verdad que es una alegría y esa selección fue espectacular. Y en serio, fue mi trampolín, de ahí arranque.

¿Lo malo fue el cierre del Mundial?

Al Mundial también fue Tabaré (Viudez) con 12 años (risas), una bestia Tabaré. De ese Mundial nos sacó Estados Unidos en cuartos de final, una injusticia total. Arrancamos 1 a 0 nosotros, gol de Luis (Suárez), pero faltando 3 minutos llega el gol de Estados Unidos. Y en el minuto 93 un cabezazo de Juan Manuel Díaz que pega en el palo. En el alargue nos hacen un gol de cabeza de vuelta. Yo la quiero sacar en la línea y no pude. Ahí nos sacaron, increíblemente, un partido ganando, lleno de figuras nosotros. Aparte le habíamos empatado a España que tenía a Piqué, a Capel. Nos quedamos en el camino en dos segundos, dos pelotas quietas nos terminaron el sueño, pero la verdad que daba para ser campeones o por lo menos para pelear.

Mathías Cardacio dixit

De Nacional, agosto 2009: “En ese entonces Nacional tenía un plantel que era una selección. ‘Nico’ Lodeiro, ‘Matute’, ‘Morro’, ‘Tata’. Tenía un equipazo. Igual yo llegué muy retrasado, ya estaban los cupos anotados de Nacional en la AUF, pero eso más bien era un tema de entrenarse nomás”.

De Nacional, julio 2011: “Había hablado con Daniel Enríquez y la disposición de la directiva estaba, pero la palabra final la tenía Gallardo y decidió que no”.

De Milan 1: “Fue una experiencia inolvidable, me enriqueció mucho y bien o mal, me ha dejado una enseñanza de vida increíble”.

De Milan 2: “Seedorf hablaba español y Ronaldinho, que venía de España, también. Seedorf nos dio una mano muy grande, y los italianos también, espectacular”.

De Milan 3, Shevchenko: “Solamente con Shevchenko nunca tuve una buena relación. El era muy cerrado. Como yo era suplente y el era suplente siempre nos tocaba jugar juntos y el tenía esas cosas medio de loco que a mi no me gustaban. Pero fue el único, después el resto sin palabras, espectacular”.

De Daniel Fonseca: “Me ha tocado, después que rompí con él, conocer otra gente y realmente, Daniel está en el top 5 de los empresarios, sin duda. Por la forma de trabajar que tiene y por la llegada que tiene”.

De Juan Figer: “No hace falta que yo diga lo que es Figer en el mundo, con jugadores clase A, de gran nivel”.

De su futuro: “Ojalá que podamos culminar este proceso que arrancamos con Juan con un equipo bueno ahora, con un equipo grande del Brasileirao”.

De Atlante y su desvinculación: “Quedamos bien con José Antonio, que es el presidente de Atlante. Una pena porque me sentía muy a gusto cuando llegué, se había hablado muy bien de mí, había jugado muchos partidos, y la ciudad me tenía también atrapado, entonces era un combo que me hubiese gustado seguir pero así es el fútbol. Una pena realmente porque estaba muy a gusto ahí”.

De su debut en Londrina: “Se dio un debut muy lindo, debuté contra el equipo que dirigía él (Daniel Pereyra, ex Nacional), nos saludamos, hablamos antes, e hice un gol, se dio todo muy lindo”.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>